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La cocina hondureña cumple 200 años de mestizaje

La actual cocina hondureña se caracteriza por su mestizaje (cruce de razas y culturas). A la comida tradicional indígena, en la que se mezclaron tanto las tradiciones de Mesoamérica con su famosa trilogía conformada por el maíz, el frijol y el ayote, por un lado, y por otro, las tradiciones sudamericanas con el camote, la yuca, el tomate y la papa, se unieron otras tradiciones que llegaron a partir de la Conquista.

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Según Teresa Campos de Pastor, directora del Museo de Antropología e Historia de San Pedro Sula, los españoles aportaron un fuerte legado al introducir el trigo, la caña de azúcar, el arroz, el café y diferentes variedades de plátano que forman parte del diario consumo e incluso de las exportaciones.

Los conquistadores trajeron además semillas, plantas, animales, técnicas y herramientas de cultivo, utensilios de cocina y nuevas formas de preparar los alimentos. Algunas costumbres indígenas se debilitaron, como el consumo del chocolate, que fue en buena parte sustituido por el café; sin embargo, de manera general fue más lo que se ganó agregando y combinando tradiciones.

“Trajeron animales tan importantes y comunes hoy en día como pollos, cerdos, reses, patos, y cabros, que sustituyeron a los tepezcuintes, iguanas, venados y cusucos que los indígenas cazaban y consumían”, añade.

Por su parte, los grupos que llegaron de África aportaron el ñame, así como diversas formas de preparar los alimentos; además de que rescataron los conocimientos y usos que los indios caribes, originarios del norte de Sudamérica, hacían de la yuca (cazabe).

El mestizaje enriqueció fuertemente nuestra gastronomía, no solo con nuevos productos sino con diversas formas de prepararlos. El tamal, por ejemplo, se enriqueció con las carnes de pollo, chancho y la manteca y en algunos casos como los tamalitos de cambray, con aceitunas y alcaparras.

“El chismol, considerado tan típico en nuestra comida, se hace a base de chiles y tomates que son originarios de América, pero también se le pone cebolla, cilantro y un poco de limón, de origen mediterráneo”, aporta.

“El café, de origen africano (Etiopía), se bebe en todo el país a cualquier hora del día y se acompaña frecuentemente de pan de trigo (Europa) endulzado con azúcar que llegó de la Polinesia. San Pedro Sula se afama por sus baleadas de tortillas de harina (Europa), (no de maíz) en las que el frijol se adorna con queso y crema, del ganado originario también de Europa”, añade.

Gastronomía de exportación

El apego de nuestra gente a nuestras tradiciones culinarias es muy fuerte. “Tendemos a apreciar y buscar aquello a lo que nos acostumbramos cuando niños.

Este fenómeno es muy evidente entre quienes salen de Honduras y pasan añorando. Por eso vemos en otros países a donde emigran y se establecen nuestros compatriotas restaurantes de comida hondureña o elementos que los consuelan y los hacen recordar su tierra”, afirma la directora del museo sampedrano.

Entre los cultivos que actualmente caracterizan a Honduras, los hay autóctonos como el maíz, el frijol, el ayote, el pataste, el tomate, la yuca, el camote y el cacao, cuyo consumo sigue constituyendo la base de la alimentación.

Pero están también los muy importantes cultivos introducidos como el café, el arroz, la caña de azúcar y el plátano, que no solo se consumen, sino que también se exportan e incluso dan identidad al país.

En la actualidad

Con las numerosas importaciones y dado el fenómeno de la globalización, el mestizaje en la comida es cada vez mas intenso. Las cadenas de comida rápida ofrecen y han popularizado la comida china, las pizzas de influencia italiana, las hamburguesas y hot dogs a imitación de EE UU, el sushi japonés, etc.

Hay en nuestras ciudades restaurantes chinos, japoneses, coreanos, italianos, peruanos, mexicanos y de cadenas norteamericanas que ofrecen platillos típicos de su gastronomía.

Según Wilmer Ramos, chef ejecutivo del Copantl Hotel & Convention Center, la cocina hondureña es una de las más diversas y amplias de Centroamérica, ya que en la misma se pueden encontrar platillos de diferentes regiones y etnias, realizados con ingredientes 100% naturales y que en algunos casos solo se encuentran en nuestro país.

El chef asegura que en los últimos tiempos nuestra gastronomía se ha enriquecido por la constante mezcla con las comidas e ingredientes de otros países. Actualmente se puede encontrar ingredientes de la cocina peruana, japonesa, mexicana, árabe, etc., gracias a la cantidad de culturas que han emigrado a nuestro país.

Al ser Honduras un país consumista y abierto a nuevas sensaciones culinarias, se han adoptado gastronomías foráneas, siendo la sudamericana, la oriental y la medio oriental las que están mayormente presentes en nuestro día a día, teniendo los comensales una variedad de opciones para poder disfrutar de las mismas.

“Con la llegada de los conquistadores españoles, la comida indígena no se eliminó, sino que se enriqueció con la fusión de culturas e ingredientes propios y los traídos por los colonizadores”, afirma.

Al ser Honduras un país consumista y abierto a nuevas sensaciones culinarias, se han adoptado gastronomías foráneas, siendo la sudamericana, la oriental y la medio oriental las que están mayormente presentes en nuestro día a día, teniendo los comensales una variedad de opciones para poder disfrutar de las mismas.

Además de la llegada de los españoles, también se dio la migración de los primeros africanos a nuestras costas, quienes a su vez trajeron nuevos ingredientes y comidas. La comida garífuna es catalogada como una de las más deseadas por los locales y extranjeros.

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